El Escapulario del Carmen

Para toda carmelita, María está en su propia vida, guiándola y protegiéndola en su obsequio a Jesucristo, y por muchos siglos, el Escapulario del Carmen ha sintetizado en su singnificado esta relación de las Carmelitas con la Virgen María.
El Escapulario constituye una parte del hábito tradicional vestido por las religiosas. Llevar puesto el Escapulario es una señal de consagración a María, la Madre de Dios, y es un síbolo que invita a revestirse de las virtudes de María y aceptar su protección.
Las Carmelitas han considerado siempre a María la Patrona de la Orden y con la cua viven en intimidad espiritual, de modo que pueden aprender de ella a vivir como hijas de Dios.